
¡ALTO A LAS REDADAS!
¡Todos a la
Movilización el
28 de Agosto en
Denver Contra
Las Redadas!
Por RODRIGO IBARRA
Desde aquel torrente de las
movilizaciones callejeras en todos
los Estados Unidos en 2006 contra
la embestida anti-inmigrante por
parte de la administración Bush, las
luchas de resistencia de los trabajadores
inmigrantes se han desarrollado
ampliamente durante este
último período. Pero en respuesta al
poderío alcanzado por este movimiento,
Bush ha desatado una feroz
represión. En el Editorial de El
Organizador No. 2 (septiembreoctubre
2007) decíamos: “La aplicación de
las políticas de Bush han provocado una
verdadera ola de terror entre la comunidad
migrante, y ha ocasionado un mayor riesgo
de muerte en la frontera”.
Si el concepto de “terrorismo” consiste
en la realización de acciones espectaculares
con trazos de crueldad destinadas a
producir terror entre la población objeto de
la acción terrorista, entonces debemos de
concluir que, por su crueldad, las redadas
contra los trabajadores migrantes en los
Estados Unidos son acciones terroristas, y
estas deben ser condenadas por quiénes se
colocan en el terreno de la defensa de las
libertades obreras y democráticas.
Las redadas asustan, amedrentan, atemorizan,
producen el miedo y la desesperanza.
Los testimonios destacan la palabra
“aterrador” para describir el impacto. Los
daños psicológicos de las redadas son
irreparables. El evento traumático afecta
sobre todo a los niños abandonados a su
suerte sin la protección de los padres o de
alguna institución. No lo olvidarán jamás.
Las redadas están destinadas a funcionar
como un poderoso factor de expulsión
de trabajadores migrantes residentes
en los Estados Unidos, pero también representam
una amenaza pública para quiénes
intentan cruzar la frontera para trabajar sin
papeles en los Estados Unidos.
Una vez que los trabajadores llamados
“ilegales” son localizados con precisión
mediante la información proporcionada
por las “No Match Letters”, tropas de
asalto integradas por agentes de la Migra
(ahora llamada ICE), apoyados por Marshals
federales y fiscales, apertrechadas al
estilo de las tropas militares de la guerra de
ocupación contra la población de Irak, se
presentan en fábricas, colegios y vecindarios
de las ciudades de Estados Unidos, en
muy publicitados operativos de ofensiva
militar de asalto y aniquilamiento.
Bajo los lentes de cámaras de las
grandes cadenas de television oficial se
pueden observar helicopteros sobrevolando,
sirenas de carros de policía aullando y
el ruido de perros entrenados para matar
ladrando ensordesedoramente para crear
un ambiente infernal, seguido por el ruido
de tropas que corren mientras gritan en los
interiores de las fábricas o restaurantes,
donde trabajadores, hombres y
mujeres corrientes y completamente
indefensos son conminados a la rendición,
como si fueran tropas vencidas
en combate.
Las redadas contra los trabajadores
migrantes representan en el interor de
los Estados Unidos el estilo de la doctrina
militar imperialista impuesta por
la administración Bush en sus 8 años
de administración, en cumplimiento
del mandato de las grandes corporaciones.
La redada de Iowa del 12 de
mayo de 2008 parece revelar una
acción en el marco del Acuerdo de
Seguridad y Prosperidad de América
del Norte (ASPAN, o SPP por sus
siglas en inglés). La referencia oficial
de los jefes de la operación al respeto
de los “derechos humanos” durante
los operativos es igualmente utilizado
en el lenguaje de los oficiales durante
operaciones militares similares en
América Latina, en el marco del Plan
Colombia o de la Iniciativa Mérida.
Las víctimas de la redada del 12 de
mayo en Postville, Iowa, salieron de la
fábrica Agriprocessors Inc. con las
manos esposadas y los brazos hacia
atrás. En sus tobillos se podían ver
grilletes y cadenas que los amarraban
por los pies.
En esas mismas condiciones
fueron conducidos a la corte que los
acusó como criminales por “haber
robado documentos de identidad”. En
realidad los trabajadores no roban sino
que compran los documentos a otros
sujetos a veces con vínculos con
agentes de la policía y que están en
libertad.
En esas condiciones denigrantes,
sometidos ante la solemnidad autoritaria
de un juez, como prisioneros de
guerra en campos de concentración, los
aterrados trabajadores firmaron su culpabilidad
por cargos que el gobierno les
imputaba sin estructura psicológica para
siquiera poder tener alguna comprensión
clara de lo que estaba pasando en su
entorno, aturdidos. Fueron deportados,
arrancados de sus familiares, desgarrados.
¿Por qué escogieron el pequeño poblado
de Postville en Iowa? La población de
Postville alcanza un total de 2,273 residentes.
La compañía Agriprocessor da
empleo para 975 trabajadores, un 43% de
la población total, y los prisioneros (697)
representan casi el 31% del total de la
población del pequeño poblado. El impacto
de la redada de Postville es simplemente
cruel y espectacular. “Aterrados” es la palabra
que repetían los compañeros de trabajo
de los prisioneros, y es la palabra que no
sólo define la situación de los prisioneros,
sino también la condición de los trabajadores
que fueron soltados en libertad tras
la redada. Pero el efecto sobre los habitantes
de Postville en Iowa más que de
aterramiento fue de “terror”.
Un oficial declaró entonces que durante
la acción se habían respetado los “derechos
humanos”, para continuar diciendo que:
“El mensaje [de terror] establecido en la
acción de Postville está dirigido a “quienes
intentan cruzar la frontera ilegalmente”.
Según el Phoenix Business Journal del
17 de marzo 2008, el ICE informa de un
incremento del 44% de las deportaciones
en el anterior año fiscal. “La agencia de
Immigration & Customs Enforcement
(ICE) informa que deportaron a 280,000
personas durante el reciente año fiscal que
termina el 30 de septiembre de 2008. El
año fiscal anterior fueron deportados
195,000 migrantes ilegales, según la agencia”.
Las redadas se han diseminado por toda
la nación, afectan fábricas, comunidades,
escuelas locales y hasta los niños. El 2 de
mayo ICE había realizado una operación
de redada en el restaurante El Balazo en la
ciudad de San Francisco, California. Y las
redadas se desataron en todo el país con la
misma espectacularidad y replicando la
táctica militar de emboscada — cerco y
aniquilamiento, en imágenes que se pueden
ver en la guerra de ocupación en los poblados
de Irak.
En un titular del 25 de junio 2008, la
agencia de prensa EFE dice: “Detienen a
más de 160 indocumentados en una empresa
de reciclaje de ropa en Houston. La operación
se efectuó en el este de la ciudad y,
según fuentes del ICE y testigos, empezó
aproximadamente a las seis y media de la
mañana, cuando empezaba la jornada laboral
en la sede de la compañía Action Rags
USA”.
Es este el trato a los trabajadores que
ayudan a levantar la producción con su
mano de obra, muchos de ellos ya víctimas
de los abusos tanto por los “coyotes” como
por las autoridades durante todo su penoso
trayecto al Norte —sin mencionar las
muertes silenciosas y desapercibidas en los
desiertos, ni el abuso ahogado en los mismos
centros laborales.
A consecuencia de la represión militar
oficial, las movilizaciones callejeras de los
trabajadores Latinos han decrecido, lo cual
se observó sobre todo en las manifestaciones
del 1 de mayo 2008. Pero a pesar de
la represión, la movilización callejera dió
paso a un proceso más silenciosa de propaganda
y de organización. Se reporta por
ejemplo que en 2006, en el Sur de Chicago
y en Los Angeles se reunieron con Barak
Obama unas 300 organizaciones y coaliciones
de obreros y comunitarias para
demandarle el fin de las redadas y de las
deportaciones. Obama dijo que si era electo
presidente “terminaría con las redadas”,
pero durante toda su campaña electoral has
rechazado la propuesta de hacer un llamado
para que las redadas paren ahora
mismo.
Por ser un hecho de brutalidad gubernamentel,
las organizaciones que se oponen a
las redadas y las deportaciones une a
líderes y activistas de muy diversas tendencias
políticas, incluyendo algunos líderes
de iglesias conservadoras.
Muchas de esta coaliciones han sacado
un llamado para una Gran Movilización
por una Reforma Migratoria Justa y Humana
en Denver el 28 de agosto durante la
convención nacional del Partido Demócrata.
Los organizadores del evento están
exigiendo una reforma que ponga un alto a
la criminalización de los inmigrantes, derechos
para los estudiantes inmigrantes establecidos
en el DREAM Act, la destrucción
del Muro de la Infamia para que no hayan
más muertes en el desierto, y un alto a las
redadas para que haya protección para los
niños y las familias puedan seguir unidas!
- A MOVILIZARSE EL 28 DE AGOSTO
EN DENVER!
- ALTO A LA REPRESION CONTRA
TRABAJADORES MIGRANTES!
- ALTO A LAS REDADAS YA!
- ALTO A LAS DEPORTACIONES!